Por Estefanie Labastida Armas 1
En su texto Psyché, Derrida utiliza la composición «Geopsicoanálisis: “and the rest of the world”» para señalar una grieta fundamental en la arquitectura del saber occidental: con ello marca, de paso, las líneas imaginarias de las fronteras, el eurocentrismo y la geopolítica.
Todo lo que no forma parte de lo que Derrida denomina «Centro» es catalogado como marginal o no civilizado; por tanto, necesita tener a alguien como modelo de progreso, dado que se piensa la periferia como una alteridad marginal subsumida en el resto indeterminado del mapa. Años más tarde, algunos de los planteamientos del eurocentrismo son retomados como una clave para comprender uno de los fenómenos más inquietantes del siglo XXI: el ascenso de la ultraderecha a escala global.
¿De qué manera la ultraderecha ha convertido las fronteras geográficas en barreras psicológicas frente a la alteridad?

Imagen propia de Estefanie Labastida
La ultraderecha tiene una fórmula de pensamiento y cohesión basada en la formación de muros, la criminalización de la migración y la reafirmación de la pureza cultural frente a la amenaza aparente de «el resto del mundo» o de aquello que es considerado ajeno a lo socialmente establecido. Aquí es donde se trazan las fronteras, no solo políticas, sino también aquellas que nos separan de quien percibimos como el «otro»: límites que también forman parte del pensamiento y se inscriben en la metafísica.
¿Es la figura del migrante o del refugiado en la política actual el equivalente al «síntoma no analizado» en la institución psicoanalítica?
El odio que se ha generado hacia el «otro» forma parte del retorno de las pulsiones represivas e imperiales que han estructurado la geopolítica moderna, sin que nos demos cuenta de que quien percibimos como distinto tiene más en común con nosotros y con nuestra cotidianidad que con aquellas élites de la burguesía que solo velan por sus intereses. Esto ha generado una ola de protestas que han desencadenado una insatisfacción frente a la crisis económica y alimentaria, e incluso frente a la grave violación de derechos básicos, como el acceso al agua. Hoy, sin duda, avanza la derecha, pero retrocede la lucha por la emancipación y los derechos de la clase trabajadora.
- Estefanie Labastida es estudiante de la licenciatura en Filosofía e Historia de las ideas de la UACM. Este texto fue escrito para el Seminario de Autor: Derrida durante el semestre 2026 -II impartido por Roxana Rodríguez Ortiz. ↩︎
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