Por Esmeralda Verenice Peña Garcés 1
De acuerdo con los textos Fenomenología del espíritu y Filosofía del arte o estética de Hegel, así como La genealogía de la moral, Tratado II de Nietzsche, y respondiendo a la pregunta de mi última nota —¿dónde está la justicia?, ¿en el todo?—, desde la perspectiva de Hegel puedo afirmar que la justicia no es algo trascendente ni externo, sino una dimensión inmanente de la realidad, de la vida ética y de los conflictos humanos. La justicia está en la realidad, pero como proceso; no se presenta como algo fijo o dado, sino como algo que se despliega y se realiza.
En la tragedia Antígona, cada personaje encarna una justicia real: Antígona, la ley divina, y Creonte, la ley del Estado. Se reflejan así dos justicias válidas, pero parciales. En este sentido, Hegel afirma que “la multiplicidad de los momentos éticos se convierte en la dualidad de una ley de la singularidad y una ley de la universalidad” (Hegel, 1996, p. 262). Sin embargo, la justicia no se encuentra en ninguna de estas posiciones, sino en el conflicto entre ambas, en el cual se revela como una totalidad que supera la unilateralidad de cada una.
No obstante, desde la perspectiva de Nietzsche, esta idea de totalidad reconciliadora puede ser problematizada, ya que lo que se denomina como “justicia” no responde a una verdad universal, sino a construcciones históricas que emergen de relaciones de poder. En este sentido, Nietzsche (1996, p. 92) afirma que “la justicia, en este primer nivel, es la buena voluntad, entre hombres de poder aproximadamente igual, de ponerse de acuerdo entre sí […] y, con relación a los menos poderosos, de forzar a un compromiso”. Esto permite comprender que lo justo no es algo dado en sí mismo, sino el resultado de un equilibrio entre fuerzas.
Quizá la respuesta, después de este desarrollo, se vea evidente; pero precisamente ahí radica su complejidad: la justicia no se encuentra en uno de los lados de la balanza, sino en la tensión misma que la mantiene en equilibrio. Entonces, ¿la injusticia no es otra cosa que el conflicto hecho visible?
REFERENCIAS
Hegel, G. W. F. (1966). Fenomenología del espíritu (Trad. W. Roces). México: Fondo de Cultura Económica.
Nietzsche, F. (1996). La genealogía de la moral, Tratado II. Madrid: Alianza Editorial.
- Esmeralda Verenice Peña Garcés es estudiante de la licenciatura en Filosofía e Historia de las ideas de la UACM. Este texto fue escrito para el Seminario de problemas: “Antígona: ontología de la muerte” durante el semestre 2026-1 impartido por Roxana Rodríguez Ortiz. ↩︎
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