Por Edgar Romero Barajas

Introducción

Como sugiere el mencionado título, en este ensayo me limitaré a explorar las ideas propuestas en él: el pensamiento liberal y el pensamiento conservador o también llamado conservadurismo. A propósito de ello me voy a limitar a descubrir en qué consisten uno y otro, y averiguar si se distinguen y, si se distinguen en qué se distinguen y también cómo se suceden. Para este objetivo que me propongo he de consentir también en preguntar por el origen mismo del conservadurismo y del liberalismo y por el momento en que se producen. Además, voy a tratar de ver cuál es su estatus y que carácter tienen actualmente en Latinoamérica, pero particularmente en México (aunque será a grandes rasgos). Finalmente, voy a intentar identificar los principales problemas que percibo respecto de ello y por qué.

Antecedentes del Conservadurismo

Primero voy a decir algo acerca del conservadurismo. Tradicionalmente, la Iglesia Católica ha constituido una de las principales vertientes del pensamiento conservador en razón de las doctrinas políticas de personajes como San Agustín de Hipona y Santo Tomás de Aquino, basados en los valores religiosos que dicen “alcanzar la perfección a través de las virtudes cristianas y la vida en comunidad”. Aunque no solo en la obra de San Agustín y Santo Tomás, sino en la de otros pensadores clásicos, la concepción de libertad ya difería de la que después defendieron los liberales, como veremos después.

Pero para ellos, los hoy llamados conservadores, la libertad no es una condición natural con la que nacemos, sino la capacidad que tenemos para elegir. Además, esta noción de la libertad agrega un sentido sobrenatural y teológico, pero también moral, y explica que el pecado es el defecto de nuestra libertad.

Edgar romero Barajas

Principalmente eso se debe a que, para el hombre cristiano del medioevo, el orden natural, diverso del orden sobrenatural, aparecían unidos y son inevitablemente dependientes, dado que una separación entre el orden político-temporal (el Estado) y el orden sobrenatural, resultan inconcebibles, pues dicha separación supondría la autosuficiencia del orden temporal respecto del orden sobrenatural, y eso equivalía a poner en duda la sacralidad de su mundo. De ahí que la libertad se presente en el orden moral y político, para el conservador, en calidad no meramente individual sino social, o comunitaria, en cuanto que adecuada a la familia y a las sociedades y supeditada al orden teológico.

Caracterización del Conservadurismo

En mi opinión, estos elementos y condiciones que ya señalé como antecedentes van a permanecer casi inalterables desde su formación, a través de una serie de momentos, hasta después del Renacimiento. O inclusive hasta la actualidad, en donde proliferaron las democracias sociales, en segmentos de la derecha política. Pero antes de ver qué ocurre en esta transición al Renacimiento, quisiera empezar a definir en qué consiste el conservadurismo. A pesar de que la noción aparece años más tarde, no fue sino para referirse al tipo de modelo social que hacía consistir la libertad en dependencia del orden sobrenatural. No obstante, el término conservadurismo ha sido explicado y caracterizado como el tipo de ideología política que sostiene el mantenimiento de un tipo tradicional de orden social, político, económico, etc. Pero estrictamente hablando, podemos decir que el conservadurismo ha estado supeditado a ciertos valores e instituciones. Dicho de otra manera, el conservadurismo ha sido la tradición intelectual que ha servido de base para un movimiento político que defiende cierto tipo de comunidad y un cierto tipo de lazos familiares, culturales, religiosos, económicos, nacionales y que presumiblemente ha fundamentado que permiten la mejor supervivencia de las sociedades en detrimento de la libertad. Un claro ejemplo es el que recientemente nos ofrecen las observaciones venidas de la sociología de la familia. Principalmente el planteamiento de que las mujeres en la antigüedad no podían heredar, me parece importante para ilustrar este punto. En general, por qué sí creo que es correcto este aspecto de la familia que sugiere que ésta está determinada por factores externos objetivados (especialmente de tipo económico y de orden materialista), para explicar adecuadamente las dinámicas de la familia y la sociedad (dado que se influyen mutuamente familia y sociedad), para perpetuar entre sí estos componentes de sexos y generaciones en perjuicio de la libertad.

Anuncio del mundo Moderno

Aunque fue breve, sin embargo, el florecimiento de la libertad en Occidente fue sustancialmente un primer impulso muy importante para la reorganización de grandes espacios políticos y sociales, pero también económicos y morales, especialmente respecto de la libertad y la igualdad de derechos. No obstante, la transición del Feudalismo al Renacimiento es apenas un inicio de grandes cambios en todo el mundo. Los grandes descubrimientos geográficos no solo ensancharon el ámbito material del progreso, sino que abrieron nuevas rutas de comercio y expansión política y económica, lo que contribuyó al intercambio de conocimientos y productos culturales.

Por otro lado, la entrada en escena del Extremo Oriente y de América en el Viejo Mundo, también prolongó la acción de las guerras y las conquistas. El Nuevo Mundo, tal como fue concebido por los europeos del Renacimiento, significó tierra, riquezas y poder para los funcionarios de la corona española. Pero también la existencia de los habitantes del Nuevo Mundo representó para los intelectuales una posibilidad para combatir las concepciones religiosas, políticas, sociales, económicas y morales de ese momento. Y eso es lo relevante para el objetivo de este ensayo. Entre otras cosas, porque comenzaron a pensarse las estructuras sociales, políticas y económicas en términos de la justicia. Entre los planteamientos más sustanciales, quisiera nombrar los de Locke y los de Montaigne. Se puede decir que el proyecto de Locke respondió a una concepción utilitarista de la moral. Aunque su planteamiento mantenía una estrecha relación entre la felicidad del individuo y la utilidad general, más que nada su interés fue garantizarle al hombre un espacio para el ejercicio de sus facultades efectivas, a su libertad individual. También el interés de Montaigne fue peculiar y diferente del individualismo que promovía el Renacimiento (de que cada uno forjaba su propia fortuna), el de él consistió más bien en mostrar que la mejor manera de organizar la propia vida privada era mediante un continuo enriquecimiento cultural.

Ascensión del Liberalismo

Desde estas tensiones y este pasado oscuro, pero también desde estos bosquejos de libertad, empezaron a tomar forma en Europa las bases donde se irían asentando los Estados nacionales. Primero recaería un mayor peso en la individualidad, esto es, en el individuo dentro del esquema político, con la finalidad de salvaguardar los entonces recién llamados “derechos inherentes”. Y entre estos se contaban, el derecho a la vida, la libertad, la felicidad. En cuanto a lo material, se contaban, en general, garantizar la propiedad privada, con sus partes y beneficios por extensión. Salvo la protección de los derechos de los demás, no se contemplaba más limite. El Estado solo funcionaría a modo de supervisar y garantizar este orden social. No obstante, a medida que el individualismo liberal desemboca en la sociedad moderna, el intervencionismo ganaría terreno., y el Estado comenzaría a desempeñar una actividad cada vez más activa.

Caracterización del Liberalismo

A saber, mientras que el fenómeno liberal ascendía, distintas cosas se desprendían. En cuanto a la filosofía política, éste era asimilado por la libertad, por su desarrollo intelectual y por su quiebre con las costumbres, tradiciones y concepciones que reprimían el pensamiento. En ese sentido, el liberalismo era sinónimo de avance. Pero en cuanto a su dimensión estrictamente económica, su connotación más expresiva fue el capitalismo. Entre los mayores exponentes del liberalismo económico está Adam Smith, él trataría éste nuevo fenómeno que se pronunciaba. Este modelo económico se fundaba en la libre iniciativa individual y en la libre competencia, que a la vez se tornaba en reguladora de la producción y de los precios por el libre juego de las “leyes económicas naturales”. Pero para estas alturas, las diferencias que separaban a las clases sociales fueron acentuándose progresivamente. Algunas asociaciones de trabajadores comenzaban a surgir para exigir mejoras a las empresas. La desproporción entre los que estaban bien y los que no lo estaban se acentuaba cada vez más. Crisis políticas graves acontecieron antes de la Primera y Segunda Guerra Mundial. Los países europeos que pudieron conservar el esquema democrático y frustrar el avance comunista, fueron aquellos donde el capitalismo individualista llegó a adelantarse a algunos de los postulados del socialismo.

Liberalismo y Conservadurismo en Latinoamérica

Después de entrado el siglo XVIII, o por lo menos en los últimos 150 años, el estatus de las democracias sociales en respuesta a los absolutismos, primero, luego a las “minorías selectas”, cobrarían gran preponderancia en el Nuevo y Viejo Mundo. Los partidos democráticos en Latinoamérica muestran a partir de ese momento cierta sensibilidad al problema económico. Si bien el liberalismo habría dado un giro al pensamiento oprimido por el dogma y la aristocracia en Europa, la situación de Latinoamérica por las consecuencias del colonialismo no había cambiado mucho, sino que más bien apuntaba a su creciente dependencia respecto a los centros hegemónicos del capitalismo mundial.

A fines de 1980, el panorama en esta parte del mundo tuvo un impulso a la consolidación del sistema democrático. Venezuela, Colombia y Ecuador optaron por regímenes de este tipo. En Perú la compleja situación asumió el mando del gobierno civil pluralista representado por los sectores de izquierda. Naciones como Chile, Argentina, Uruguay, Bolivia y Brasil, simpatizaron en un comienzo en la lucha contra el comunismo, no obstante, Uruguay y Brasil transitarán hacia las democracias en los años posteriores. Al mismo tiempo surge un acuerdo en ese momento entre estás naciones, especialmente con un enfoque novedoso de desarrollo económico para encarar los principales problemas en este sector. También del Acuerdo de Cartagena para conformar el Grupo Andino en América del Sur, se desprenderán objetivos que fueron ampliando gradualmente aranceles internos y una elevación simultanea para mercancías provenientes de otros países. Recientemente, algunos países como Colombia y Chile parecen estar optando por las izquierdas liberales. Respecto de este espectro se manifestó más o menos igual en las demás Naciones Latinoamericanas, Cuba, Nicaragua, Panamá, entre otras, un universo heterogéneo de izquierdistas y derechas, patriotas y antimilitaristas en sus distintas vertientes.

En México

El caso de México, que es a donde quería llegar con esta reflexión, me parece que también es un caso especial. Creo que por lo menos desde la formación del Partido Revolucionario Institucional que encarnó el tipo de “democracia dirigida”, los problemas político-sociales-económicos aún no se han resuelto. A veces se ha aludido a este periodo como el que ha llevado al país al más alto grado de desarrollo económico. Yo creo que eso es cuestionable. En parte porque el Partido Revolucionario Institucional sirvió para hacer del neoliberalismo un amplio movimiento hegemónico que no admitía críticas. Por mencionar algunos ejemplos, los monopolios petrolíferos perforados por empresas privadas extra nacionales, aunado al constructo de dominación capitalista, menoscabó desde entonces la democracia, y considero que desde ahí surgió una serie de problemas en torno a la ingobernabilidad, legalidad, legitimidad, derechos humanos, etcétera, etcétera.

También creo que las líneas ideológicas antes definidas, las del liberalismo y conservadurismo, aún atraviesan un periodo de total confusión como resultado del choque colonizador con la práctica política. Parece que el fenómeno es, en parte, natural. Es decir, no resulta fácil abandonar una causa en la que se ha creído por mucho tiempo. Inclusive en los grupos que creemos más coherentes y compactos de la izquierda es notorio este fraccionamiento. Lo mismo a un nivel social, es indudable que la religión ocupa un papel importante que se extiende al escenario político actual.

En términos generales, se podría decir qué esa incapacidad de responder críticamente a este estancamiento se debe no solo al conservadurismo que se proyectó en la historia de México desde antes y hasta después de 1810-1820, sino que también por consecuencia del supuesto fenómeno del «populismo» como se ha denominado al actual gobierno, y que se ha caracterizado por su táctica simplificadora y emocional en el discurso para ganar seguidores, se ha sofocado a la autonomía, usurpando el discurso izquierdista con el pretexto de “austeridad” en la práctica.

Edgar romero Barajas

Aunado a ello, el menoscabo del Estado para la transformación de las relaciones interhumanas y para la articulación de liberación de las mujeres, también ha permanecido casi inalterable en su estructura a lo largo de Latinoamérica y del Caribe, con modificaciones poco sustanciales como para transformar la participación de las mujeres en las actividades sociopolíticas y económicas.

Conclusiones

Finalmente, considero que la situación de dominación y alienación que vive México, pero también la mayoría de los países de la región latinoamericana y de otras regiones como África, amerita desarrollar con la filosofía de la liberación su diferencia y alteridad, dado que han sido negadas por el sistema de dominación mundial. Asimismo, aunque desde la filosofía política del pluralismo se ha reflexionado en torno a las causas de la pasividad política de los ciudadanos, per se, nunca se la ha considerado un problema. Creo que es importante asumir que más bien la poca participación, esto es, la apatía política, refleja un debilitamiento para la democracia. Definitivamente el problema no es por sí mismo el hecho de que valga la pena o no, ser un buen ciudadano, sino que también la necesidad de las buenas políticas exige que el ciudadano sea comprometido con dichas políticas. Creo que esto nos lleva al verdadero problema. Es decir, garantizar que los ciudadanos tengan la oportunidad de ejercer control mediante su actividad cuando deseen hacerlo. Efectivamente, creo que la democracia no necesita una amplia participación política. Necesita tan solo que los ciudadanos no sean concebidos como un elemento activo en la política sino, más bien, como individuos potencialmente activos que saben que pueden movilizar su ambiente social si es necesario.


*Edgar Romero Barajas es estudiante de la Licenciatura en Filosofía e Historia de las Ideas en la UACM-SLT. “Una reflexión a propósito del pensamiento liberal y conservador” es el ensayo escrito para certificar el curso Filosofía de la Economía, impartido por Roxana Rodríguez Ortiz, semestre 2022-2. 

Se puede citar: 

Romero., B. E. (1 de diciembre de 2022). Una reflexión a propósito del pensamiento liberal y conservador. Link: https://ecologiadelafecto.wordpress.com/2022/12/01/una-reflexion-a-proposito-del-pensamiento-liberal-y-conservador/


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