A mi Madre
Por Sandra Raquel Martinelli*
La memoria nos da identidad y nos construye como seres humanos. Cabe mencionar que según los etólogos hay algunos animales que pueden recordar, tal es el caso de los elefantes; menciono esto por mi amor incondicional hacia los animales, porque me considero una protectora y porque en los animales he encontrado amor, cobijo, consuelo, alegría y vida.
El 24 de marzo de 1976 dio inicio la última dictadura en Argentina. Fue una época atroz, oscura, sangrienta, cruel, inhumana. Mucha gente dice que los militares desde los de más alto rango, pasando por todos sus subalternos, actuaban como animales. Nada más errado, actuaban como lo que eran: seres sin alma, sin conciencia, sin corazón, sin compasión, sin escrúpulos, sin principios. Y sin capacidad de ver y reconocer a sus semejantes.
Y así diezmaron a casi toda una generación. Los 30,000 Desaparecidos son una herida abierta que nos taladran la memoria y nos recuerdan que no están, pero siempre su ausencia es presencia y reclamo.
Y los exiliados que se llevaron en el corazón y en los ojos un puñado de Patria y se fueron con los sueños hechos jirones dejando familia, querencias y lucha.
Y los hijos y nietos que nacieron en cautiverio y les negaron el derecho a su identidad por años y, en muchos casos aún viven en la ignorancia.
Y todas las muertes colaterales de tanta y tanta gente que no pudo vivir frente al espanto y la barbarie de siete años dantescos que se continuaron en las vidas de quienes fuimos testigos presenciales de aquellos tiempos.
Hoy recorro estos 50 años y muchos de mis seres amados ya no están, como decía el poeta “…los mató el tiempo y la distancia…” Y los extraño tanto.
Mi familia fue castigada por el golpe, por lo que pasó antes del golpe y por sus consecuencias.
Hoy vivo en México porque he decidido vivir aquí: amo este País. También amo Argentina.
Volteo a ver a la niña de ocho años que fui y era feliz en su País y que hoy con el paso de los años y de la vida desea que Argentina tenga un mejor presente. Se lo merece.
*Sandra Raquel Martinelli, profesora investigadora de la UACM. Defensora de animales y siempre comprometida a luchar por un mejor vivir.
Dejar un comentario